NOMBRE CIENTÍFICO O LATINO: Vanellus Vanellus
NOMBRE COMÚN O VULGAR: Avefría Europea

DESCRIPCIÓN:

  • Familia: Charadriidae
  • Aspecto: Al contrario de lo que suele suceder con otros miembros de la familia, la identificación de la avefría no genera ninguna duda. Se trata de una limícola de mediano tamaño y pico muy corto, que luce una llamativa cresta de finas plumas (mucho más larga en los machos que en las hembras). El plumaje nupcial del macho se caracteriza por presentar la cresta, el píleo, la frente, la garganta y una ancha banda pectoral de color negro. Las regiones ventrales resultan mayoritariamente blancas, con la excepción de las plumas infracoberteras caudales, que exhiben un intenso tono acastañado, en tanto que las zonas superiores del ave lucen un bello color verdoso, con reflejos metálicos. La hembra, por su parte, muestra un plumaje nupcial muy semejante al del macho, pero con el negro de la cara menos marcado y con la cresta más corta. Los individuos no reproductores se asemejan más a la hembra, en tanto que los jóvenes presentan un plumaje menos contrastado y, sobre todo, una cresta bastante más reducida que los adultos. En vuelo —que es pausado y bastante lento— muestra unas alas largas y redondeadas, de color blanco y negro en su parte inferior.
  • Tamaño: Mide 67-31 cm de longitud y 67-72 cm de envergadura.
  • Distribución: Es una especie de amplia distribución paleártica, que se extiende por Europa, el norte de África y el occidente de Asia, donde alcanza el norte de China.
    Dentro de nuestro territorio, la avefría solo se reproduce en algunas localidades de la Península. Sus principales núcleos de cría se sitúan en Castilla y León (cuenca del Duero), Castilla-La Mancha, las marismas del Guadalquivir y el norte de Málaga. Hay otros núcleos menos importantes en Galicia, Extremadura, Andalucía, Madrid y el valle del Ebro.
  • Migración: Las poblaciones ibéricas de la especie son sedentarias, aunque durante la invernada nuestro territorio es destino de importantes contingentes de avefrías procedentes de Europa central y occidental, que llegan a partir de noviembre y permanecen hasta el mes de marzo. En esta época se distribuye por buena parte de la Península y Baleares, si bien puede realizar desplazamientos de cierta magnitud hacia zonas más térmicas cuando las condiciones ambientales empeoran en las latitudes septentrionales.
  • Hábitat: El hábitat por antonomasia de estas limícolas son las llanuras encharcables, con extensas áreas pantanosas y herbazales. Sin embargo, este tipo de enclaves ha sido secularmente transformado para obtener tierras de cultivo y pastos, de manera que las avefrías han debido adaptarse a nuevos ambientes fuertemente modificados por la mano del hombre. Así, la especie se reproduce en hábitats tan diversos como pastizales, terrenos baldíos, cultivos, zonas temporalmente inundables, humedales transformados, junqueras y turberas, desde el nivel del mar hasta los 1.000 metros de altitud. Durante el invierno ocupa una mayor diversidad de ambientes abiertos o semiarbolados, desde marismas y navazos hasta dehesas, eriales, barbechos y pastizales.
  • Nido: En una depresión superficial raspado en la tierra, generalmente en un campo o cerca de una zanja. Usa muy poco material de nido.
  • Reproducción: El ciclo reproductor de esta limícola se prolonga por espacio de unos 70 días. La mayoría de las parejas inicia la cría en mayo, aunque puede ocurrir que se adelante o retrase el momento de las puestas. Estas constan, generalmente, de cuatro huevos piriformes de color crema o verde y profusamente moteados, que son depositados en una somera depresión cubierta, a veces, de materia vegetal. La incubación dura 26-28 días y la llevan a cabo ambos adultos, aunque es la hembra la que dedica más tiempo a esta tarea. Los pollos son capaces de desplazarse y de alimentarse por sí mismos nada más nacer, aunque continúan recibiendo los cuidados paternos, especialmente durante sus primeros días de vida o ante condiciones atmosféricas adversas. Cuando cumplen 35-40 días completan su desarrollo. Aunque pueden nidificar en solitario, lo más habitual es que las avefrías se asocien en colonias relativamente compactas, que defienden de forma cooperativa frente a los depredadores.
  • Alimentación: La dieta de esta ave se compone mayoritariamente de invertebrados terrestres, como lombrices, escarabajos, saltamontes, hormigas, milpiés, arañas y moluscos, que complementa con algunos pequeños vertebrados como ranas y pececillos. La técnica de caza de la avefría consiste en desplazarse a cierta velocidad durante cortos trechos para, de pronto, detenerse y escrutar el suelo con la vista y el oído; una vez localizada la presa, el ave —con un rápido movimiento de cuello— la captura y retoma inmediatamente la búsqueda. Ocasionalmente ingiere materia vegetal, entre la que se incluyen semillas y gramíneas.
  • Sonido: Se trata de un ave ruidosa, que frecuentemente emite su característica voz de alarma, un pi-uí estridente y repentino. El canto que acompaña al vuelo acrobático de los machos en periodo reproductor consiste en un cuiup-cuí ascendente y aflautado, que puede mostrar algunas variaciones.