NOMBRE CIENTÍFICO O LATINO: Euphorbia canariensis
NOMBRE COMÚN O VULGAR: Cardón Canario

DESCRIPCIÓN:

El Cardón Canario es un arbusto perenne, suculento, robusto y de gran tamaño. A simple vista parece un cactus, pero no lo es porque en realidad pertenece a la familia de las Euforbiáceas (Euphorbiaceae). Crece formando colonias muy extensas, que pueden tener varios centenares de tallos agrupados en círculos a modo de candelabros y que se ramifican a partir de la base de uno situado en el centro. Extendiéndose de esta forma, consigue ocupar superficies de más de 100 m2.

Los tallos, suculentos, sin hojas, son de color verde claro, que se vuelve gris plateado cuando envejecen; presentan un porte erguido, miden algo más de 5 cm. de grueso y hasta 4 m. de alto y tienen cuatro o cinco lados, a veces seis. Estos laterales son planos y entre ellos forman aristas salientes, con protuberancias callosas distribuidas a lo largo. Cada uno de esos bultitos cuenta con dos aguijones curvados y cortos, que miden hasta 5 mm. de largo.

Florece en primavera y verano con hileras de flores a lo largo de las aristas. Las flores son glóbulos que nacen en solitario sobre un pedúnculo corto, pequeñas y de color marrón rojizo.

El fruto, llamado tricoca, tiene forma de cápsula con tres valvas de color rojizo o marrón, liberando las semillas de forma explosiva. 


El cardón contiene látex, un jugo blanco, espeso, cáustico, que se aglutina en la corteza y resulta bastante tóxico. Este látex se ha utilizado para pescar introduciéndolo en las charcas para aturdir a los peces. Se trataba de una técnica llamada embarrascado que está prohibida hoy en día. También se dice que los guanches (los desaparecidos nativos de las islas Canarias), en épocas de sequía tenían la habilidad de separar la corteza tóxica para conseguir agua a partir de la pulpa interior del cardón.