NOMBRE CIENTÍFICO O LATINO: Anas Clypeata
NOMBRE COMÚN O VULGAR: Cuchara Común

DESCRIPCIÓN:

  • Familia: Anatidae
  • Aspecto: Esta anátida resulta ciertamente inconfundible por la forma aplanada de su largo y especializado pico, de cuya semejanza con una cuchara proviene el nombre vulgar de la especie. El macho en plumaje nupcial presenta un diseño muy vistoso, con la cabeza y el corto cuello de color verde brillante, tonalidad que destaca vivamente sobre el pecho blanco. Los flancos y el vientre son castaños, en tanto que en las regiones dorsales, de tonos marrones, resaltan unas largas escapulares blanquinegras. El espejuelo, verde brillante, resulta particularmente visible en vuelo.
Las hembras son parduzcas, aunque fácilmente diferenciables de las de otras anátidas gracias a la forma del pico, y con el espejuelo de un verde más pálido que en los machos. Los jóvenes son muy parecidos a las hembras, si bien en ellos los flancos presentan tintes más rojizos y las regiones dorsales son más oscuras.
  • Tamaño: Mide 44-52 cm de longitud y 73-82 cm de envergadura.
  • Distribución: Se trata de una especie de distribución holártica, con un área de reproducción muy amplia, que en Europa se extiende, principalmente, por las regiones del norte, centro y este, en tanto que se hace más rara su presencia hacia el sur. No se reconocen subespecies.
    En nuestro país se reproduce en escaso número y de forma localizada en algunos puntos de Extremadura, Andalucía y el norte peninsular, así como en las marismas del Guadalquivir, las tablas de Daimiel, el delta del Ebro y ciertos humedales levantinos. Durante el invierno, sin embargo, resulta bastante frecuente en numerosos enclaves propicios de buena parte del territorio, aunque es mucho más abundante en las regiones mediterráneas, La Mancha húmeda y las marismas del Guadalquivir.
  • Migración: Las poblaciones más norteñas de la especie se muestran migradoras y localizan sus áreas de invernada principalmente en los países atlánticos y mediterráneos. A la Península 3 Ibérica llegan, a partir del mes de septiembre, ejemplares procedentes de las costas del mar Báltico, el mar del Norte y Centroeuropa.
  • Hábitat: Para la época de cría, estas aves eligen aguazales, lagunas o marismas con praderas, campos de cultivo o bosquetes abiertos próximos, en tanto que durante la invernada se instalan en una mayor variedad de ambientes, siempre que cuenten con abundante vegetación acuática y aguas someras.
  • Nido: Su nido consiste en una depresión somera del suelo forrada material vegetal y plumón.
  • Reproducción: Durante la parada nupcial, los machos se congregan y nadan en grupo alrededor de las hembras en espera de que ellas los elijan como compañeros. A pesar de no ser coloniales, es frecuente que instalen sus nidos a escasa distancia unos de otros. Aproximadamente en el mes de abril, la hembra deposita entre 9 y 11 huevos cremosos o pardo-oliváceos sobre un acúmulo de vegetación forrada con abundante plumón. Tras 22-24 días de incubación, eclosionan los huevos de forma simultánea y, poco después, los polluelos son capaces de acompañar a su madre por el agua. Cuando cuentan con 40-45 días de vida ya pueden volar.
  • Alimentación: El peculiar pico del cuchara está perfectamente diseñado para la filtración en aguas someras de todo tipo de materia vegetal y pequeños animalillos (insectos y sus larvas, crustáceos, moluscos…). Para ello, el ave dispone el pico horizontalmente sobre la superficie del agua, aspira el limo y retiene en las laminillas de sus bordes los pequeños organismos que le sirven de alimento. Cuando se encuentra en aguas más profundas, en lugar de utilizar esta técnica, bascula sobre su cuerpo como cualquier pato de superficie para arrancar del fondo la vegetación sumergida; asimismo, pasta en campos de cultivo, arrozales o pastizales, donde suele agruparse en grandes bandos.
  • Sonido: El macho emite un silbido nasal —como un tuuc-tucc, tuuc-tucc— muy agudo al principio y que se va suavizando. El reclamo de la hembra resulta similar al del macho, pero más bajo y amortiguado, que en ocasiones se convierte en un graznido corto y ronco.