NOMBRE CIENTÍFICO O LATINO: Gallinula Chloropus
NOMBRE COMÚN O VULGAR: Gallineta Común

DESCRIPCIÓN:

  • Familia: Rallidae
  • Aspecto: La coloración de este rálido de mediano tamaño a cierta distancia parece uniformemente oscura, casi negra, aunque visto de cerca se puede apreciar cómo el dorso adquiere una tonalidad entre verdosa y olivácea, con abundantes brillos metálicos, mientras que la cabeza es de un
intenso color pizarra, que se va tornando azulado a medida que alcanza la nuca. Las regiones inferiores del ave son de color gris oscuro, si bien los
flancos resultan prácticamente negros y aparecen ribeteados por largas plumas blancas que definen una llamativa línea discontinua. De
color blanco también son las infracoberteras caudales, las cuales dibujan un conspicuo parche que contrasta fuertemente con el resto del plumaje; esta región de la anatomía de la gallineta —denominada escudo anal— es usada como indicador de los estados de ánimo y a modo de mecanismo de comunicación intraespecífica. Las zonas desnudas de la gallineta común resultan también ciertamente llamativas y sufren algunas modificaciones durante la etapa de reproducción, en que se tornan más brillantes. Así, el iris —normalmente marronáceo— adquiere un intenso color carmesí; las patas toman una coloración amarillenta, que se transforma en roja en la mitad superior de la tibia, y el escudete frontal, al igual que el pico, adquiere una intensa tonalidad roja en fuerte contraste con la punta amarilla de este. Las gallinetas jóvenes, al contrario que los adultos, lucen una librea bastante modesta, en la que dominan los tonos marronáceos con tintes verdosos; además, carecen de escudete frontal y de los restantes ornamentos cromáticos propios de las aves maduras.
  • Tamaño: Mide 32-35 cm de longitud y 50-55 cm de envergadura.
  • Distribución: Prácticamente cosmopolita, está presente en todas las regiones climáticas, desde las templadas y cálidas hasta las boreales, si bien falta en áreas desérticas y en la tundra, así como en Australia. En el Paleártico aparece desde el norte de África hasta el archipiélago japonés, lo que incluye la totalidad de Europa, donde la especie llega hasta las islas Británicas y el sur de Escandinavia. Se han descrito varias subespecies, de las cuales chloropus es la que habita el Paleártico occidental.
    En España, se trata de un ave muy común en buena parte del territorio peninsular y ambos archipiélagos, aunque falta en Ceuta y Melilla y resulta escasa en las regiones áridas y montañosas, donde no donde no asciende por encima de los 1.200 metros de altitud.
  • Migración: La gallineta se comporta como un ave fundamentalmente sedentaria en nuestro territorio, aunque recibimos regularmente ejemplares procedentes del norte de Europa que usan nuestros humedales como zona de paso o invernada. A pesar de sus escasas virtudes como voladora, posee una gran capacidad de colonización, circunstancia que le permite instalarse en prácticamente cualquier enclave disponible.
  • Hábitat: Este rálido es una especie muy tolerante y acomodaticia, que se instala sin dificultad en cualquier humedal, con independencia de su estado
de conservación o de su extensión. Es posible, por tanto, encontrar poblaciones de gallineta —a veces muy nutridas— en grandes marismas,
lagunas, estuarios o deltas, en las riberas de los principales ríos, junto a embalses, acequias y canales, en estanques urbanos o cunetas encharcadas
e, incluso, en cursos de agua contaminados o zonas de vertidos de aguas residuales. No obstante, si ha de elegir, prefiere áreas de aguas tranquilas,
con fondos arenosos o limosos y rodeados de espesos cinturones de vegetación palustre o bosques de ribera.
  • Nido: El nido es una estructura voluminosa confeccionada con plantas acuáticas, palitos y tallos, que elaboran ambos miembros de la pareja y que usualmente se instala entre la vegetación palustre, aunque también pueden situarla en arbustos ribereños o árboles, a veces usando nidos de otras aves como base.
  • Reproducción: A pesar de su carácter gregario durante el invierno, las gallinetas se muestran más bien solitarias a la hora de nidificar. Una vez formada la pareja y seleccionado el territorio de cría —que ambas aves defienden enconadamente frente a sus rivales—, se inicia la construcción del nido, donde las hembras depositan entre 2 y 13 huevos de color grisáceo o verdoso, con algunas manchas, que serán incubados por los dos adultos durante 21 o 22 días. Los pollos —que nacen cubiertos por un largo plumón filamentoso— son muy precoces y abandonan pronto la plataforma para deambular por los alrededores, siempre bajo tutela paterna. Pueden realizar cortos vuelos con unos 40 días de vida, aunque todavía permanecerán junto a sus padres algún tiempo más. Es habitual que los jóvenes de la primera nidada colaboren con sus padres en la defensa del territorio y en la crianza de los pollos procedentes de siguientes puestas.
  • Alimentación: Al igual que sucede con la elección del hábitat, la gallineta manifiesta una enorme elasticidad a la hora de adaptarse a la oferta alimenticia del lugar que ocupa. Su dieta es omnívora, aunque se compone de diferente proporción de materia animal o vegetal según el lugar y la época del año. Los métodos para obtener alimento son variados, ya que prospecta tanto las aguas libres —donde llega a bucear en busca de algún bocado— como las orillas limosas, la vegetación palustre o las praderas y cultivares próximos al humedal que habita. En estos emplazamientos ingiere gran cantidad de materia vegetal, como diferentes partes de juncos, carrizos, espadañas, plantas sumergidas, brotes diversos, frutos (como moras o escaramujos) y cereales. Los alimentos de origen animal provienen, predominantemente, de los invertebrados que pululan en el agua, entre la vegetación o en las orillas, si bien no es infrecuente que el ave atrape algún pequeño vertebrado o que ingiera ciertas cantidades de basura e, incluso, carroña.
  • Sonido: Es una especie bastante ruidosa. Suele emitir un curric penetrante y sonoro.