NOMBRE CIENTÍFICO O LATINO: Hirundo rustica
NOMBRE COMÚN O VULGAR: Golondrina Común 

DESCRIPCIÓN:

  • Familia: Hirundinidae
  • Aspecto: Ave delicada, grácil y aerodinámica, de color negro, con reflejos azules metálicos por arriba y blancos crema en las partes inferiores. Tiene la frente y la garganta rojas y un collar negro. Las alas, largas y apuntadas, muestran tonos blancos en la parte inferior delantera. Su cola, muy larga y ahorquillada, es de color negro, con pequeños óvalos blancos cuando la extiende. Posee patas cortas sin emplumar, boca muy ancha, y pico corto, plano y negro. Presenta variación latitudinal en el tamaño corporal y en la longitud de la cola, que son menores hacia el sur. Aunque ambos sexos se parecen, la hembra es menos brillante, más blanca por abajo y con la cola más corta. Los jóvenes lucen tonos negros mate, tienen la frente y la garganta naranjas y una cola mucho más corta. De vuelo ágil, rápido y acrobático, la golondrina común ocupa en el espacio aéreo las capas bajas, por debajo de aviones y vencejos.
  • Tamaño: Mide 18 cm de longitud y 33 cm de envergadura.
  • Distribución: Se trata del miembro más extendido de su familia, pues cría en gran parte de Norteamérica y Eurasia, salvo en zonas árticas y desiertos. En invierno ocupa Sudamérica, África, el sur de Asia y el norte de Australia. De taxonomía compleja, se reconocen ocho subespecies, e incluso se ha sugerido que algunas de ellas podrían ser especies diferentes, en especial las formas americanas (erythrogaster).
    La subespecie rústica es la única presente en España, aunque en ocasiones se observan aves de vientre rojizo que podrían pertenecer a subespecies de Oriente Medio (transitiva, savignii) o simplemente tratarse de variantes locales. Se encuentra ampliamente distribuida en época de cría y en paso por toda la Península, Baleares, Ceuta y Melilla. Inverna en muy pequeño número en el sur, principalmente en el bajo Guadalquivir. En Canarias, donde es común en paso, recientemente se ha localizado criando en Gran Canaria.
  • Migración: Las aves españolas invernan en el golfo de Guinea y regresan de forma paulatina al área de cría, con un desfase de hasta tres meses entre el norte y el sur. En Andalucía y Extremadura normalmente empiezan a verse en enero, con llegada masiva desde febrero; en el centro y el este de la Península suelen hacerlo un mes después, y en la Meseta norte y la cornisa cantábrica no se vuelven comunes hasta abril. Los machos más viejos retornan antes, y en décadas recientes se ha constatado un regreso más temprano, unas tres semanas antes. Durante el paso otoñal hay cierta segregación de espacio y tiempo entre aves locales y migrantes del oeste de Europa. Las golondrinas españolas abandonan las zonas de cría desde julio, en el sur, hasta principios de septiembre, mientras que los ejemplares en paso suelen moverse, siguiendo la costa mediterránea, en septiembre y octubre. A partir de junio se reúnen en dormideros, formados al principio sobre todo por juveniles.
  • Hábitat: Esta especie nidifica preferentemente en construcciones campestres, pero también urbanas, como establos, porches, patios y terrazas. Se alimenta en todo tipo de medios, aunque resulta más habitual cerca del agua y en praderas y cultivos. En migración prefiere humedales, sobre todo costeros. Pese a ser poco exigente, en España resulta más numerosa en zonas de altitud media y baja, y cría hasta los 1.600 metros de altitud.
  • Nido: El nido, construido por ambos sexos en unos 10 días, consiste en una copa abierta de bolas de barro, adherida a una pared y bajo cubierta. Los nidos son reparados y reutilizados durante varios años.
  • Reproducción: El periodo de cría es variable: en el sur se inicia en marzo y en el norte hasta en mayo, y finaliza en julio y agosto. Normalmente efectúa dos puestas, a veces tres. Aunque se trata de un ave monógama, en ocasiones un macho cría con dos hembras simultáneamente, y la paternidad fuera de la pareja resulta frecuente: un tercio de los pollos. Incluso hay hembras que ponen huevos en nidos de otras golondrinas comunes. Nidifica en solitario o en colonias poco compactas, y es fiel al lugar de cría y a la pareja. El tamaño de la puesta decrece en el tiempo; así, la media en Badajoz es de 5 huevos en la primera puesta, 4,5 en la segunda y 4 en la tercera. Los huevos, de color crema y con pintas rojizas, son incubados por la hembra alrededor de 15 días. La pareja ceba con mucha frecuencia a los pollos, hasta que vuelan a los 20-25 días de edad. En cada nido suelen volar siete u ocho jóvenes al año. La longitud de la cola en los machos constituye un carácter de selección sexual: cuanto más larga, antes se emparejan y más pollos crían. Llega a vivir al menos 15 años.
  • Alimentación: La dieta, insectívora, varía entre lugares y épocas. Las presas más consumidas son moscas y mosquitos. También caza hormigas voladoras, avispas, chinches y pequeños escarabajos. El método de captura consiste en vuelos acrobáticos de persecución, a veces en pequeños grupos, a baja altura y no lejos del nido.
  • Sonidos: Consiste en un parloteo musical y acelerado, formado por gorjeos encadenados con final característico: un prrr áspero. Ave muy cantarina, emite reclamos frecuentes, sobre todo un agudo uit, uit.