NOMBRE CIENTÍFICO O LATINO: Delichon urbicum
NOMBRE COMÚN O VULGAR: Avión Común

DESCRIPCIÓN:

  • Familia: Hirundínidos – Hirundinidae
  • Aspecto: Pequeña golondrina de aspecto compacto, negro azulada brillante por arriba y blanca por abajo, con límites netos entre colores. Posee alas largas y apuntadas y cola corta ahorquillada de color negro; pico corto, plano y negro; boca muy ancha, y patas cortas cubiertas de finas plumas blancas. Destaca su obispillo de color blanco, la única zona clara de las partes dorsales. Ambos sexos son iguales. Los jóvenes resultan menos contrastados, más parduzcos, sobre todo por abajo, con límites difusos entre partes negras y blancas, y con puntas blancas en las terciarias. Este pájaro suele observarse en vuelo y agrupado. Su vuelo es rápido y ágil, aunque menos que en la golondrina común, y a menudo se produce a mayor altura que en esta. Se posa con frecuencia, a veces en el suelo.
  • Tamaño: Mide unos 14 cm de longitud y tiene una envergadura de 28 cm.
  • Distribución: Como especie reproductora ocupa casi todo el Paleártico, desde el Atlántico hasta el Pacífico, a excepción de los grandes desiertos, zonas polares y parte de Extremo Oriente. Inverna principalmente en el África subsahariana.
    La subespecie meridional, de menor tamaño, es la presente en España, aunque muchos expertos no aceptan esta raza. En época de cría ocupa la Península en su totalidad, Baleares, Ceuta y Melilla. Inverna en muy pequeño número en el sur, principalmente en el entorno del bajo Guadalquivir. En Extremadura, algunos ejemplares pasan el invierno asociados a grupos de avión roquero. Está ausente en las islas Canarias, donde es un ave común en paso.
  • Migración: Especie estival. En invierno, las aves españolas se desplazan al golfo de Guinea, en el oeste de África, y regresan de forma lenta a nuestro país, con un desfase de hasta tres meses entre el norte y el sur: en Andalucía y Extremadura pueden verse ya en enero, con llegada masiva desde febrero; en el centro y el este de la Península suelen hacerlo un mes después, y en la Meseta norte y la cornisa cantábrica no se vuelven comunes hasta abril. Los ejemplares de mayor edad retornan antes. Los aviones comunes abandonan las colonias de cría desde julio hasta octubre. Los pasos migratorios, en buena parte realizados por aves no ibéricas, son muy prolongados en el Estrecho: suben entre febrero y mayo, y bajan entre julio y noviembre, con afluencia máxima en abril y octubre.
  • Hábitat: Su especialización en el medio aéreo hace que este pájaro sea muy independiente del hábitat, excepto para instalar el nido. Ocupa todos los hábitats del Paleártico, desde el desierto hasta la tundra y del nivel del mar a la alta montaña. Aunque poco exigente, en España resulta más numeroso en zonas cálidas y en medios urbanos de altitud baja y media. Cría hasta los 2.000 metros de altitud. Se instala en pueblos, presas, puentes y ciudades, incluso en las de mayor tamaño, con la mayoría de las colonias situadas en viviendas. En algunos lugares sigue criando en su hábitat original de roquedos. Suele dormir en el nido, a veces de modo comunal, y puede pasar la noche en vuelo.
  • Nido: Debajo de aleros de edificios o en salientes rocosas. Redondeado, con un orificio de entrada estrecho, con paredes de arcilla. Recubierto por afuera con paja y fibras de raíces, y por dentro con plumas, trozos de hebras, etc.
  • Reproducción: Pone 2 a 7 huevos de mayo a junio, incubados por ambos padres durante 13 a 19 días. Las aves jóvenes aprenden a volar a los 24 a 28 días, pero regresan al nido para dormir con sus padres hasta su primera migración de otoño.
  • Alimentación: su dieta está integrada casi exclusivamente por insectos voladores de pequeño tamaño. Aunque varían según lugares y fechas, las presas más consumidas son dípteros (moscas y mosquitos) y áfidos (pulgones). La técnica de captura consiste en vuelos acrobáticos de persecución, en grupo, los cuales se producen a una altura intermedia entre la explotada por la golondrina común (zona baja) y los vencejos (zona alta). Normalmente no caza a más de 2 kilómetros del nido.
  • Sonidos: Ave muy cantarina, emite con frecuencia reclamos tipo chirrrp o siiip, más dulces que los del avión zapador. El canto consiste en una secuencia monótona de gorjeos encadenados de timbre suave.