NOMBRE CIENTÍFICO: Fulica Atra
NOMBRE COMÚN: Focha Común

DESCRIPCIÓN:

  • Familia: Rallidae
  • Aspecto: Este rálido robusto y de buen tamaño se caracteriza por presentar un plumaje prácticamente negro, a excepción de los flancos y las zonas inferiores, que adquieren un cierto tono grisáceo, y las puntas de las rémiges secundarias, que son blancas. El aspecto más llamativo de la anatomía de esta especie es la posesión de un escudete frontal blanco que se estrecha hacia la base del pico, también de color blanco.
Fuera del agua es posible observar los peculiares dedos de la focha común, largos y festoneados por amplios lóbulos redondeados, diseñados para facilitar el avance del ave cuando nada. Los ejemplares jóvenes son bastante diferentes a los adultos, pues lucen una librea parduzca con matices grisáceos, que se aclara en la garganta y la cara; en ellos, el escudete es muy reducido y presenta una coloración ocrácea.
  • Tamaño: Mide 36-38 cm de longitud y 70-80 cm de envergadura.
  • Distribución: Se trata de una especie ampliamente distribuida, que puede observarse desde el norte de África hasta Extremo Oriente. En Europa se reparte de forma homogénea por todos los enclaves apropiados, incluso en los países escandinavos. Se han descrito varias subespecies.
    La especie está presente como reproductora en numerosas localidades de la Península, tanto interiores como costeras, así como en Baleares y Canarias. En nuestro territorio encontramos la subespecie atra.
  • Migración: Se comporta como migradora parcial, ya que los individuos del centro y sur de Europa se muestran sedentarios, si bien suelen realizar movimientos de cierto alcance ante condiciones meteorológicas adversas o debido a la escasez de alimento. Las poblaciones del norte del continente, sin embargo, se distribuyen por regiones más sureñas durante la estación desfavorable, de manera que algunas de estas aves recalan en los humedales españoles —marismas del Guadalquivir, delta del Ebro y el Hondo, principalmente— e, incluso, llegan a cruzar al norte de África. Las fochas residentes en nuestros humedales son básicamente sedentarias, a pesar de lo cual resultan habituales los movimientos dispersivos después de la reproducción, así como las fugas a consecuencia de las sequías, que obligan a las aves a buscar humedales con niveles hídricos aceptables.
  • Habitat: De carácter bastante acomodaticio, la focha común no es una especie particularmente exigente en la selección del hábitat, razón por la cual se establece en una gran variedad de humedales, tanto naturales como artificiales, desde lagunas salobres hasta marismas, además de embalses,
ríos y lagos de montaña. No obstante, suele decantarse por lugares con aguas libres y tranquilas de relativa profundidad y escasa corriente, donde
abunden las orillas fangosas y las densas matas de vegetación palustre, en las que se oculta y nidifica. Necesita para instalarse de la presencia de
vegetación sumergida, circunstancia que puede llegar a ser un factor limitante a la hora de la reproducción. Durante el invierno suele frecuentar
hábitats de las mismas características.
  • Nido: El nido consiste en una voluminosa plataforma confeccionada con tallos de plantas acuáticas, que las aves doblan para conseguir una estructura flotante pero firmemente anclada al fondo, ya que los tallos empleados a tal efecto permanecen vivos.
  • Reproducción: La focha común es un ave gregaria que se organiza en nutridos bandos durante el invierno, si bien al dar comienzo la época de reproducción los ejemplares emparejados tienden a abandonar los grupos para instalarse a criar entre la vegetación ribereña. Durante dicho periodo, las fochas se muestran muy territoriales y excluyentes con otros miembros de su especie, por lo que resultan habituales los escarceos y persecuciones que, con frecuencia, acaban en fuertes peleas donde intervienen uno o los dos miembros de la pareja. Para la construcción del nido, ambos adultos aportan diferentes materiales e incluso llegan a construir una especie de tejado que aísla y camufla la plataforma. En estos elaborados emplazamientos, las hembras depositan —a partir de marzo— de 6 a 10 huevos de color grisáceo y finamente manchados, que serán incubados por ambos adultos durante 21-24 días. Los pollos —de aspecto peculiar— son bastante precoces y abandonan prontamente la plataforma donde nacieron para ir al agua, donde son alimentados por sus progenitores, en cuya compañía permanecen. Cuando cuentan con aproximadamente dos meses de vida, las jóvenes fochas alcanzan su completo desarrollo. Como consecuencia de las cuantiosas pérdidas que sufren las polladas de focha común a manos de los depredadores, es bastante habitual que estos rálidos efectúen hasta tres puestas anuales.
  • Alimentación: En la dieta de este rálido tiene cabida tanto el alimento de origen animal como el de origen vegetal, aunque es el último el que predomina. Consume una gran variedad de plantas, si bien se inclina por brotes, tallos y semillas de plantas acuáticas sumergidas, algas y tallos y rizomas de eneas, carrizos o juncos, que complementa con algún que otro vegetal terrestre, en particular cereales. La componente animal de la dieta se incrementa durante la época de reproducción, sobre todo en la alimentación de los pollos, para la que los adultos aportan moluscos, lombrices, larvas, escarabajos acuáticos y hasta pequeños vertebrados.
  • Sonidos: Es un ave bastante ruidosa que emite diferentes vocalizaciones, en especial un quiuc alto y breve; también produce varios gritos disilábicos, y un agudo y explosivo squic.