NOMBRE CIENTÍFICO: Caduelis Cannabina
NOMBRE COMÚN O VULGAR: Pardillo Común

DESCRIPCIÓN:

  • Familia: Fringillidae
  • Aspecto: El pardillo es un pájaro estilizado, delgado, de pico corto y con cola larga y escotada. Su plumaje tiene color pardo en el dorso y ocre muy pálido en los flancos y el vientre. Presenta pintas alargadas o estrías, mucho más abundantes y visibles en las hembras. Además, los machos resultan inconfundibles en primavera, pues lucen un llamativo color carmín en la frente y el pecho. En vuelo, ambos sexos y los jóvenes del año muestran una débil pero perceptible mancha blanca, que destaca sobre el color negruzco de sus alas. Asimismo, el par de plumas externo de la cola es de color blanco. Tanto las hembras como los jóvenes del año, por su plumaje poco llamativo, se pueden confundir con bisbitas pratenses o con hembras y jóvenes de escribanos. No obstante, los bisbitas tienen un pico fino y largo y —más importante— “caminan”, mientras que los pardillos, como el resto de los fringílidos, “saltan” cuando se desplazan por el suelo. A su vez, la costumbre de los pardillos de buscar el alimento en el suelo los diferencia de los escribanos, a los que se observa habitualmente posados en ramas de arbustos. Los escribanos, son, además, de talla mayor y menos gregarios que los pardillos. Fuera de la época reproductora, el pardillo común se mueve en grandes bandos, que muchas veces son mixtos, pues se mezcla con otros fringílidos, como verdecillos, jilgueros, verderones comunes, lúganos, etc.
  • Tamaño: Mide 13 cm de longitud y 21-25 cm de envergadura.
  • Distribución: Es un ave ampliamente extendida por Eurasia, para la que se han descrito varias subespecies. Habita en gran parte de Europa, salvo en la mitad norte de Escandinavia y en la región más septentrional de Rusia. Por el este llega hasta China, y hacia el sur aparece en Israel, el noroeste de África y en las islas Canarias.
    Se encuentra por toda la Península y está presente en todas las islas de los archipiélagos de Canarias y Baleares. En la Península se admite únicamente la subespecie cannabina, aunque también se ha citado la subespecie mediterranea. Por otra parte, para Canarias se reconocen las
subespecies dewaldoi y harterti.
  • Migración: Las poblaciones europeas son migradoras parciales. Así, las que crían en las latitudes más septentrionales se desplazan hacia el entorno mediterráneo tras el periodo reproductor. En la Península Ibérica, las poblaciones que crían en zonas frías, montanas, se desplazan a zonas bajas y pasan el invierno en las depresiones de los grandes ríos (Tajo, Ebro, Guadalquivir, etc.) y en el litoral mediterráneo, incluyendo Baleares. En estos territorios se mezclan con pardillos europeos procedentes de Holanda, Alemania, Francia, Suiza, Gran Bretaña, Italia, Polonia, países bálticos, etc. Su llegada a la Península se detecta en los meses de septiembre y octubre. Algunos ejemplares se quedan a invernar y otros, junto con efectivos ibéricos, cruzan al norte de África. Posteriormente, en marzo y abril, retornan a Europa.
  • Hábitat: Esta ave prefiere los paisajes abiertos, ya sean costeros, mesetarios o montanos. Así, es común observarla en llanuras cerealistas, olivares, sabinares, dehesas muy abiertas de encinas, etc. También resulta común en los matorrales que reemplazan a los bosques degradados (jarales, retamares, tojares), siempre y cuado haya espacios abiertos con herbáceas. Además cría con éxito en piornales y brezales por encima del límite forestal, en las montañas atlánticas y mediterráneas. En invierno, el pardillo común se congrega allí donde abunden las herbáceas que le aportan alimento en forma de semillas. Conforma grandes bandos en los cultivos de secano de ambas Mesetas y de las depresiones de los grandes ríos. Explora barbechos y bordes de caminos acompañado de otras especies, como jilgueros, verderones comunes, pinzones, verdecillos y lúganos.
  • Nido: Es construido por la hembra, que lo emplaza en arbustos densos. En la primera puesta suele elegir plantas perennes, pero en las siguientes escoge también arbustos caducifolios que ya hayan desarrollado sus hojas.
  • Reproducción: Suele criar en pareja, pero hay machos que copulan con más de una hembra. No es muy territorial, pues en ocasiones varias parejas instalan los nidos con pocos metros de separación. La hembra inicia la primera puesta en los meses de abril y mayo, pero en las áreas más cálidas puede comenzar mucho antes. En sentido opuesto, en territorios montanos, por encima del límite forestal, retrasa el inicio de la reproducción. Pone de cuatro a seis huevos, de color blanco azulado y con moteado rojizo o púrpura en su polo más ancho, y los incuba durante 10-14 días. Los pollos, nada más nacer, son empollados por la hembra y alimentados por el macho. Abandonan el nido dos semanas después.
  • Alimentación: Consume semillas pequeñas, que busca en el suelo. También captura insectos, sobre todo durante la primavera y el verano, para alimentar a los pollos.
  • Sonido: En vuelo emite un relamo muy característico, compuesto por dos notas (chii-chie), que repite con insistencia. El canto de los machos, mucho más elaborado, combina chirridos y gorgojeos que pueden recordar a algunas notas del verderón común.